viernes, 2 de noviembre de 2012

NY


Lo del whisky es cierto y suena Bob Dylan. Fuera llueve y a pesar del miedo, el riesgo a preguntar lleva a saber.

Es bonito imaginar un chico recorriendo el mundo. Caminando por unas calles amplias y abarrotadas de gente en NY y observando todo. Así, descubriendo cada día qué quiere conseguir.

Seguramente sea capaz de poner una canción a cada momento de su vida. Hay gente con esa capacidad. Y parece ser, que sonaba esa música cuando empecé a conocerle.

Quiero pensar que el whisky lo bebe como lo hacen los bohemios, que su casa está llena de libros y que se siente acompañado por él mismo durante el día y por la luna cada noche. Quién sabe si necesita más compañía.

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